Según Líder Musulmán, Las Esposas Pueden Ser Golpeadas, Pero Que No Les Rompan Los Huesos.

Retrogada y estupido

June 12, 2019

¿El Islam permite que un hombre golpee a su esposa?

Sí, pero sólo si no hace lo que se le dice. La paliza debe detenerse si la mujer cumple con las demandas de su marido. Detrás del abuso verbal y el abandono, la paliza está pensada como la última solución para forzar la sumisión.
Según su testimonio en el Hadith, Muhammad golpeó físicamente a su esposa favorita por salir de la casa sin su permiso. No se sabe cómo trató a sus esposas menos favorecidas.

La polémica declaración la hizo el gran  Al-Azhar, Ahmed el Tayeb, en un programa de televisión, durante el mes sagrado del Ramadán.

El remedio que el Corán ofreció es golpear de un modo simbólico con el propósito de reformar, pero sin causar daño, perjuicio o dolor”, mencionó el líder religioso. “Los textos del Corán y las disposiciones de la legislación islámica son válidos en todo momento y lugar”, recalcó.

El máximo responsable de una institución con sede en El Cairo, Egipto, que presume de ser el faro del islam suní, fundamentó sus palabras en unas aleyas de “la sura de las mujeres” del Corán.

Los hombres están al cargo de las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos sobre otro.  Las habrá que sean rectas, obedientes y que guarden, cuando no las vean, aquello que Alá manda guardar. Pero aquellas cuya rebeldía temáis, amonestadlas, no os acostéis con ellas, pegadles; pero si os obedecen, no busquéis ningún medio contra ellas”, menciona uno de los versículos del Corán, citado por el diario español El Mundo.

A juicio de El Tayeb, la acción de un hombre de golpear a su cónyuge “tiene unas normas y límites“. “No debe romperle un hueso, ni provocarle daños en un órgano o miembro de su cuerpo ni pegarle con la mano en la cara ni dejarle heridas ni causarle perjuicio psicológico. El objetivo es golpearle de una manera simbólica con el Swak [un pequeño palo de madera usado en la antigüedad para limpiar los dientes> o el cepillo de nuestro tiempo”, aseveró el gran imán.